Impresión de Gran Formato y UV
La mayoría de los rótulos que se compran en Costa Rica son impresos y no iluminados, y casi toda decisión sobre uno resulta ser una decisión sobre el material debajo de la tinta y no sobre la impresión. Las guías reunidas aquí son esa decisión. Cubren los cuatro sustratos de uso corriente — vinil flexible para lonas, lámina rígida de PVC, panel de aluminio compuesto y vinil adhesivo, que no tiene sustrato propio y toma prestada la ventana o la pared donde cae — y las dos rutas por las que la tinta llega a ellos: impresa directo sobre el panel, o impresa en película y aplicada encima.
La vida útil y la exposición deciden mucho más que la calidad de impresión. Una lona de vinil arranca en $25 y es la forma más barata de decir algo fuerte por una temporada; lo que la mata es la época verde trabajando sus puntos de amarre, no el sol. La lámina de PVC imprime precioso y su lugar es adentro o a la sombra: a pleno sol tropical tiene dos o tres años, y ningún recubrimiento cambia esa aritmética. El ACM, dos caras de aluminio sobre un núcleo plástico, no se oxida ni se pandea, y por eso termina en fachadas, rótulos monumento y los paneles detrás de letras iluminadas. La impresión UV directa fija la tinta al panel en vez de pegarle una película encima, así que no hay borde que se levante.
Para un negocio en Guanacaste, el sol y el salitre deciden. Un panel que anda bien tierra adentro puede calcarse en dos temporadas frente al mar, y un rótulo que ve al oeste pierde color primero de ese lado. Empiece por la guía de rótulos impresos y sus materiales si todavía no sabe qué formato pide el trabajo; vaya directo a lonas, lámina de PVC o paneles ACM si ya lo sabe.
