Rótulos para Hoteles y Restaurantes
La rotulación no es un solo producto con un solo juego de reglas. Un hotel necesita señalización que funcione para un huésped que nunca ha estado en la propiedad y llega de noche. Un restaurante necesita ambiente adentro y una fachada que compita en una calle movida. Una propiedad en venta necesita un rótulo que aguante meses en una malla bajo sol pleno y que aun así haga que alguien se detenga y fotografíe el teléfono. Este tema reúne las guías escritas para esos tres sectores.
Lo que los separa es el trabajo que hace el rótulo. La señalización hotelera es un sistema: identificación de entrada, rótulos direccionales en cada punto de decisión, numeración de habitaciones y áreas, e información de seguridad, todo en un mismo lenguaje visual. La rotulación de restaurantes y bares se parece más al diseño de interiores — neón LED detrás de la barra, sobre una pared de fotos o encima de la entrada, dimensionado para que el cliente se enmarque adentro. La rotulación inmobiliaria es pura conversión: un mensaje, contraste alto, legible desde un carro en movimiento.
Costa Rica le agrega sus propias condiciones a los tres. La humedad y el salitre de la costa atacan herrajes y eléctrica, la época lluviosa pone a prueba cada sellado, y buena parte del público viene de afuera, lo que premia los rótulos que comunican sin idioma. Estos artículos explican qué especificar, qué falla primero y cómo se planifica la rotulación de cada sector para que siga leyéndose bien dos o tres temporadas después.